No soy lo que quiero ser. Lo que soñé, lo que busco, porque he aceptado las pinches migajas, que de casualidad han caído a mi bolsa, como en un triki triki halloween, como en un día de lluvia, como un azar tonto que a pesar de que se basa en mi voluntad, en el boleto elegido, el click del mouse, en el papel escrito, no va hacia donde debería. Como soltar una cometa que el viento dirige hacia donde quiere. Demasiada flexibilidad y adaptación. Demasiada presión, demasiada comodidad, demasiada pereza, demasiado. Extraño el vacío del que huí.