La sublimación nos es propuesta por Freud como uno de las caminos que pueden tomar los sentimientos de amor y odio que le ocultamos al mundo. No se trata de un camino cualquiera, pues es el único, de dichos destinos,
sobre el cual Freud afirma que es sin represión.
Afirmación que no puede sino desconcertarnos,
Para Lacan la pulsión no se satisface con objeto alguno,
ningún objeto podría ser, verdaderamente, considerado como el correcto satisfactor de una pulsión.
Lacan toma como ejemplo a la pulsión oral, pregunta: ¿cuál sería su objeto satisfactor?
y responde que ningún alimento, y menos aún ninguna cantidad de alimento basta para satisfacer a la pulsión oral.
La pulsión se satisface con significantes.
Esto permite preguntarnos: ¿en las pulsiones sublimadas la historia sería diferente? Una pulsion sublimada ¿si podría satisfacerse?
Tal vez la sublimación, en tanto es sin represión,
podría suponer la
oportunidad de encuentro del verdadero objeto de satisfacción.
Proposición que no habría que desechar de entrada, quizá valga la pena considerarla, sobre todo interrogar ¿que podría significar esto del "verdadero objeto de satisfacción"?
No podemos, sin embargo, dejar de señalar que ya la segunda cita que hice del Dr. Lacan nos permitiría, aparentemente, concluir que también las pulsiones sublimadas se satisfacen en el significante.
Pero si tal fuese la suerte de la sublimación, parecería posible suponer que
en tanto su satisfacción esta atravesada por el significante,
tampoco ella tendría acceso al "verdadero" objeto satisfactor,
y la pregunta sobre porque Freud la considera sin represión insiste en producir nuestro asombro.
Tomado y adaptado de http://www.cartapsi.org/spip.php?article259, "Alrededor de la sublimación o del cambio de objeto al objeto de cambio" por Modesto Garrido.
sobre el cual Freud afirma que es sin represión.
Afirmación que no puede sino desconcertarnos,
Para Lacan la pulsión no se satisface con objeto alguno,
ningún objeto podría ser, verdaderamente, considerado como el correcto satisfactor de una pulsión.
Lacan toma como ejemplo a la pulsión oral, pregunta: ¿cuál sería su objeto satisfactor?
y responde que ningún alimento, y menos aún ninguna cantidad de alimento basta para satisfacer a la pulsión oral.
La pulsión se satisface con significantes.
Esto permite preguntarnos: ¿en las pulsiones sublimadas la historia sería diferente? Una pulsion sublimada ¿si podría satisfacerse?
Tal vez la sublimación, en tanto es sin represión,
podría suponer la
oportunidad de encuentro del verdadero objeto de satisfacción.
Proposición que no habría que desechar de entrada, quizá valga la pena considerarla, sobre todo interrogar ¿que podría significar esto del "verdadero objeto de satisfacción"?
No podemos, sin embargo, dejar de señalar que ya la segunda cita que hice del Dr. Lacan nos permitiría, aparentemente, concluir que también las pulsiones sublimadas se satisfacen en el significante.
Pero si tal fuese la suerte de la sublimación, parecería posible suponer que
en tanto su satisfacción esta atravesada por el significante,
tampoco ella tendría acceso al "verdadero" objeto satisfactor,
y la pregunta sobre porque Freud la considera sin represión insiste en producir nuestro asombro.
Tomado y adaptado de http://www.cartapsi.org/spip.php?article259, "Alrededor de la sublimación o del cambio de objeto al objeto de cambio" por Modesto Garrido.