Tu (te acercas coquetamente) como un pájaro que entona su dulce y suave canción a la orilla de mi ventana, ventana por la que se cuela el frío durante las noches, ventana por donde entran los monstruos que se esconden bajo la cama.
Ventana (del amor) que no cierro a pesar de todo.
Ventana (del amor) que no cierro a pesar de todo.
Tú un dulce pajarito acobijado por la luz de las mañanas, que vuelve a cantar previsiblemente como el amanecer.
Yo como una tormenta caprichosa que atraviesa todas las estaciones. Atrapada en un lugar cerrado con ventana. Caótica como los terremotos, que explotan constantemente alrededor de todo el globo terráqueo.
Mi aliento de viento sin calma, mi mente que siente la insuperable necesidad de correr para ir al paso del mundo...
¿Qué tipo de canto entonan tus lindos labios?
¿Sabrás calmar mi acostumbrada huida?
¿Sabrás sacarme de aquí?
¿Sabrás calmar mi acostumbrada huida?
¿Sabrás sacarme de aquí?
Para Leo.