Nací sin el detector de envidia y maldad.
Para mi es natural creer en que la gente tiene sus propias ideas y no hacen las cosas maldadosa con todas las luces del cerebro encendidas.
Las personas se equivocan por falta de información, por falta de posibilidades, por falta de amor, por inseguridad, por sus rollos emocionales, por un marco equivocado para interpretar el mundo.
Para mi es imposible hablar de farándula, y andar armando intrigas y suposiciones sobre la maldad de las personas en la vida cotidiana. Yo creo en la gente, y ando tranquila en la vida cotidiana, y dejo pasar los actos macabros y crueles, los evito. No veo las noticias, porque quiero conservar la paz por dentro y la esperanza, la tendencia a la ternura. Quiero cultivar en mi la sonrisa amorosa, la escucha, las ganas y la fe de que podemos construir cosas bien hechas.
Pero eso no da rating entre mucha gente. Y bueno, allá cada cual con sus gustos. Me gusta la vida con la gente que prefiere el enfoque alternativo, que puede divertirse sin armar guerras e intrigas.
Hay muchos, no me siento sola, no me quejo, me gusta ser quien soy, aunque eso implique que a mi madre no le gusten mis temas de conversación.
Para mi es natural creer en que la gente tiene sus propias ideas y no hacen las cosas maldadosa con todas las luces del cerebro encendidas.
Las personas se equivocan por falta de información, por falta de posibilidades, por falta de amor, por inseguridad, por sus rollos emocionales, por un marco equivocado para interpretar el mundo.
Para mi es imposible hablar de farándula, y andar armando intrigas y suposiciones sobre la maldad de las personas en la vida cotidiana. Yo creo en la gente, y ando tranquila en la vida cotidiana, y dejo pasar los actos macabros y crueles, los evito. No veo las noticias, porque quiero conservar la paz por dentro y la esperanza, la tendencia a la ternura. Quiero cultivar en mi la sonrisa amorosa, la escucha, las ganas y la fe de que podemos construir cosas bien hechas.
Pero eso no da rating entre mucha gente. Y bueno, allá cada cual con sus gustos. Me gusta la vida con la gente que prefiere el enfoque alternativo, que puede divertirse sin armar guerras e intrigas.
Hay muchos, no me siento sola, no me quejo, me gusta ser quien soy, aunque eso implique que a mi madre no le gusten mis temas de conversación.