9/04/2022

Pandemia

El amor propio lo descubrí en pandemia. 

Tuve la suerte de no tener a nadie que me brindara cariño, y en la oscuridad más absoluta encontré un espejo y aprendí a mirarme con el amor con que yo miraba a otros pero nunca me había visto a mi.

Vi mis ojos tristes y cansados, el alma que habita ese cuerpo, ese rostro. Y le dije, estoy aquí para ti. Le di un abrazo, y pude llorar en mis abrazos, y me sentí aliviada, segura. Me comprometí con la persona del espejo a hacerun plan para hacerla feliz. 

Descubrí que le gustaba patinar, vacie la sala, y en las noches poniamos musiquita para danzar juntas. 

Descubrí que le gustaba dormir abrazada, que le gustaba tomar aromáticas, que le gustaba pintar con acuarelas.

Descubrí que no le gustaba la vida que estaba llevando. Y escuché sus opiniones, sus planes, y me dediqué a tomar las decisiones de acuerdo a su sabiduría. Empecé a ser fiel a ella.