Hay días en que la vida es tan sólo el pasar de tiempo improductivo.
Tiempo de éxtasis, tiempo de la espera tranquila y ansiosa.
Como cuando el campesino ha sembrado y ha trabajado su tierra y es tiempo ya solo de humedecer la tierra y esperar la cosecha, como una bendición festiva, como un regalo merecido y una dulzura frutal, una dulzura amorosa de compartir
y sostener, y ayudar, y dar vida, y crecer como flores humanas.
Me siento flor esperando a ser mirada por tus ojos,
y pájaro y naturaleza viva y dinámica,
que se pasma en la producción
pero acrecienta su belleza voluptuosa con cada segundo de espera.
Pensamientos menos nubosos y más brillantes
a menudo que te acercas al fondo de mi y me haces feliz.

Pensamientos más eróticos y más sensuales.
Pensamientos que casi callan de palabras,
estallan delicada y profundamente como la vida profundamente viva,
al punto de no poder concentrarse,
como una explosión a cada latido del corazón.
Impulsos de delirio que recorren mi cuerpo y mi imaginación.
Tiempo de éxtasis, tiempo de la espera tranquila y ansiosa.
Como cuando el campesino ha sembrado y ha trabajado su tierra y es tiempo ya solo de humedecer la tierra y esperar la cosecha, como una bendición festiva, como un regalo merecido y una dulzura frutal, una dulzura amorosa de compartir
y sostener, y ayudar, y dar vida, y crecer como flores humanas.
Me siento flor esperando a ser mirada por tus ojos,
y pájaro y naturaleza viva y dinámica,
que se pasma en la producción
pero acrecienta su belleza voluptuosa con cada segundo de espera.
Pensamientos menos nubosos y más brillantes
a menudo que te acercas al fondo de mi y me haces feliz.

Pensamientos más eróticos y más sensuales.
Pensamientos que casi callan de palabras,
estallan delicada y profundamente como la vida profundamente viva,
al punto de no poder concentrarse,
como una explosión a cada latido del corazón.
Impulsos de delirio que recorren mi cuerpo y mi imaginación.