4/16/2012

Roja y estallando

Hay días en que la vida es tan sólo el pasar de tiempo improductivo.
Tiempo de éxtasis, tiempo de la espera tranquila y ansiosa. 

Como cuando el campesino ha sembrado y ha trabajado su tierra y es tiempo ya solo de humedecer la tierra y esperar la cosecha, como una bendición festiva, como un regalo merecido y una dulzura frutal, una dulzura amorosa de compartir 
y sostener, y ayudar, y dar vida, y crecer como flores humanas.



Me siento flor esperando a ser mirada por tus ojos, 
y pájaro y naturaleza viva y dinámica, 
que se pasma en la producción 
pero acrecienta su belleza voluptuosa con cada segundo de espera. 
Pensamientos menos nubosos y más brillantes 
a menudo que te acercas al fondo de mi y me haces feliz.



Pensamientos más eróticos y más sensuales. 
Pensamientos que casi callan de palabras,
estallan delicada y profundamente como la vida profundamente viva, 
al punto de no poder concentrarse, 
como una explosión a cada latido del corazón. 
Impulsos de delirio que recorren mi cuerpo y mi imaginación.