Hay experiencias traumáticas que lo dejan a uno sintiéndose por fuera de uno mismo.
En otro ámbito, otra dimensión, desconectados de la historia que habíamos construido.
Irreconciliables con el sentido que llevaba el cuento.
Te hacen perder el hilo, llegar a la cocina y preguntarte ¿Qué era lo que yo venía a buscar?
Me pasó. Primero salté hacia atrás en la memoria para intentar recordar de nuevo. Un par de décadas. Y volví a crecer. Soy un pájaro que visita los árboles del bosque buscando recordarme a mi misma. Recogiendo los mejores pedazos, cuando el que estén rotos no importan, porque en si son realmente valiosos. Volví a comportarme como una niña de 5, de 8, de 12, ya voy por 15. Qué época. Sólo lo mejor. No se si quiera que este proceso siga avanzando, no quiero llegar al presente, es como un cuadro borroso... no tiene color. Por ahora disfruto de la canción que atravesó mi cuerpo y mi alma cuando tenía como 15. Y disfruto la belleza de lo vivido, ya sin el dolor.
En otro ámbito, otra dimensión, desconectados de la historia que habíamos construido.
Irreconciliables con el sentido que llevaba el cuento.
Te hacen perder el hilo, llegar a la cocina y preguntarte ¿Qué era lo que yo venía a buscar?
Me pasó. Primero salté hacia atrás en la memoria para intentar recordar de nuevo. Un par de décadas. Y volví a crecer. Soy un pájaro que visita los árboles del bosque buscando recordarme a mi misma. Recogiendo los mejores pedazos, cuando el que estén rotos no importan, porque en si son realmente valiosos. Volví a comportarme como una niña de 5, de 8, de 12, ya voy por 15. Qué época. Sólo lo mejor. No se si quiera que este proceso siga avanzando, no quiero llegar al presente, es como un cuadro borroso... no tiene color. Por ahora disfruto de la canción que atravesó mi cuerpo y mi alma cuando tenía como 15. Y disfruto la belleza de lo vivido, ya sin el dolor.