I
¿No se dan cuenta de que la persona a la que están buscando desapareció?
Ya no existe. Hay una mancha que no puede suplantarla, que no puede representar su magia.
Están buscando a la persona equivocada. Y como persona digna que soy dejaré de intentar llenar el vacío que dejó alguien más. Así que no pretendan que aparezca en las fotos de la reunión. Ya no existe y hay que hacer el duelo.
Resulta insoportáblemente frustrante buscar a la gente muerta entre los vivos. Buscar a una persona buscando en el cuerpo de otros diferentes. Particularmente, ser el objeto que interrumpe la mirada, que impide encontrarse con lo que otros buscan. Ser un pequeño e insuperable estorbo.Es demasiada presión para esta mancha.
Habrá que cerrar los ojos. Dejar que los sueños se duerman con su dueña muerta y que su alma se difumine y se una con la tierra.
II
No conozco aún a la persona que ahora está aquí y que los ha hecho confundir.
Es un camino que se crea con las manos. y la búsqueda se construye girando la silla del escritorio como los niños pequeños que visitan una oficina por primera vez. Llena de extraños y novedosos nstrumentos para jugar de formas diferentes. Sellos para marcar el mundo. Colores para alterarlo.
Habrá que abrir los ojos. Nacer de nuevo y hacer lo que hace la gente que es nueva en el mundo. Jugar hasta caer dormidos en los brazos de dulces personas que les cuidan. Jugar sin palabras que corten la experiencia, el momento de tocar, de besar, de mirar. El momento de encontrar y descubrir y experimentar y llegar hasta los límites del mundo. Y cuando lleguen las palabras.... preguntar que es cada cosa del mundo, que es lo que pasa alrededor. Encontrar seres muy sabios con discursos novedosos, que permitan la muerte de lo muerto y el nacimiento de lo nuevo.
¡Hálame! Agarrame con fuerza y sácame de aquí. Ya es hora de salir.
¿No se dan cuenta de que la persona a la que están buscando desapareció?
Ya no existe. Hay una mancha que no puede suplantarla, que no puede representar su magia.
Están buscando a la persona equivocada. Y como persona digna que soy dejaré de intentar llenar el vacío que dejó alguien más. Así que no pretendan que aparezca en las fotos de la reunión. Ya no existe y hay que hacer el duelo.
Resulta insoportáblemente frustrante buscar a la gente muerta entre los vivos. Buscar a una persona buscando en el cuerpo de otros diferentes. Particularmente, ser el objeto que interrumpe la mirada, que impide encontrarse con lo que otros buscan. Ser un pequeño e insuperable estorbo.Es demasiada presión para esta mancha.
Habrá que cerrar los ojos. Dejar que los sueños se duerman con su dueña muerta y que su alma se difumine y se una con la tierra.
II
No conozco aún a la persona que ahora está aquí y que los ha hecho confundir.
Es un camino que se crea con las manos. y la búsqueda se construye girando la silla del escritorio como los niños pequeños que visitan una oficina por primera vez. Llena de extraños y novedosos nstrumentos para jugar de formas diferentes. Sellos para marcar el mundo. Colores para alterarlo.
Habrá que abrir los ojos. Nacer de nuevo y hacer lo que hace la gente que es nueva en el mundo. Jugar hasta caer dormidos en los brazos de dulces personas que les cuidan. Jugar sin palabras que corten la experiencia, el momento de tocar, de besar, de mirar. El momento de encontrar y descubrir y experimentar y llegar hasta los límites del mundo. Y cuando lleguen las palabras.... preguntar que es cada cosa del mundo, que es lo que pasa alrededor. Encontrar seres muy sabios con discursos novedosos, que permitan la muerte de lo muerto y el nacimiento de lo nuevo.
¡Hálame! Agarrame con fuerza y sácame de aquí. Ya es hora de salir.