11/21/2015

Mis emociones, mis comportamientos desadaptados, y mi ma.

Tengo miedo.

Porque me enseñaron que cualquier equivocación de mi parte era una buena razón para privarme de cariño. Mi mamá se ponía brava. Y ahora pienso que mis actos eran una buena excusa para mandarme lejos donde no la estorbara con mis juegos infantiles, con mis preguntas y pedidos. 

Mamá. Quiero que sepas que no lo hice de apostas. Que ignoro o no sé como manejar una cantidad enorme de cosas y situaciones en el mundo y hago lo mejor que puedo. Además ahora que no es necesario usar técnicas de castigo. Con que me lo digas una vez ya me siento arrepentida, entiendo tu postura y me dispongo a mejorar. 

Perdóname por pintar la pared. Lo hice porque veo todos los días las marcas de la pared gastada, y ya había usado otros métodos que habían resultado infructuosos. ¿No puede ser bueno que lo haya intentado? ¿Que haya empezado a aplicar cambios aunque no lleven en un solo paso a la perfección?

Perdóname por enviarte un correo en vez de llamarte para avisarte el rollo ese. 
Me enseñaste toda la vida que no ibas a estar disponible para ninguna interacción conmigo después de las diez de la noche, y tampoco de 8 a 5, y casi nunca. Y yo aprendí fielmente a usar técnicas que me permitan enviar mi mensaje y que no te obliguen a ser mirados. El correo electrónico.

Perdóname porque no estoy segura de hablar contigo, de que me quieras o no, de si me harás daño, no estoy segura de ser capaz de valorarte y darte cariño después de lo que me hiciste. Aprendí de tí que no me querías y ya, tenía que acomodarme y dejar de andar pidiéndote fastidiosamente amor. Tenía que aprender a ser independiente y no requerir nada tuyo, y aprendí. Aprendí a mirarte de lejos, con deseo, pero no acercarme. 

Mi mayor culpa es andar estudiando como me enseñaste. Buscar locamente el tiempo para dedicarle a mi estudio, y huirle a relacionarme contigo y el mundo a pesar de que sean satisfactorios. Mi mayor culpa es creerme el cuento y meterme en la carne de la práctica, hasta hacerme ciega de mirar tus ojos llorosos... sorda de escuchar lo que te había pasado, estúpida, por no comprender la importancia del tema, y sin corazón por darte incluso menos de diez minutos para hablar y abrazarte de afán.

Lo peor de todo es que dudo poder arreglar de verdad y profundamente todo lo que aprendí como reglas "impajaritables" (a quién se le ocurrió esa palabra tan chistosa?), esas tácitas y a veces explícitas que se repiten una y otra vez en la interacción, de cómo debe comportarse uno. 

Quiero dejar de comportarme como si estuviera relacionándome contigo, allí donde esas reglas que hacen daño a otros funcionaban en mi relación contigo, aunque a mi no me gustaran. 
Quiero relacionarme según el contexto nuevo, y las nuevas oportunidades de llamar a media noche a alguien que necesita mi aviso, dar consuelo a alguien aunque yo este estudiando para exámenes finales, hacer cambios para mejorar, aunque sean progresivos, en vez de ser como la magia de los productos de televentas. Quiero mirar de nuevo a los ojos a la persona que me hirió y ser capaz de perdonar.

Y no voy a pedir permiso. 

PD: no digo que sea una mala madre, o algo así sino que uno aprende unas reglas en sus relaciones iniciales y tiende a hacerlas generales. Con ella funcionaba, pero en otros contextos no.