6/07/2016

Ese tipo de cosas de la escritora

No puedes sentarte a escribir lo mejor de la literatura mundial lleno de miedo o hundido en las ganas de agradar a alguien más. A pesar de lo placentera que puede ser la literatura para otros, el escritor, la escritora debe librarse del pseo de la mirada crítica del otro mientras deja fluir sus pulsiones más profundas y se transforma en sí mismo y encarna sus propias creencias en vez de andarse juzgando en cada mirada asediante. Debe buscar personas- espejos que desafíen ese profundo impulso vital y acompañen a quienes viven con esos principios y les pasan ese tipo de cosas.
Ese tipo de cosas.
Cuando escucho hablar sobre la vida cotidiana a alguien muy diferente a mi, veo que aunque las situaciones descritas hacen probablemente parte de la realidad, suenan completamente irreales, cosas que no podrían sucederle a este cuerpo a este ser que soy.
No me refiero a accidentes o cosas terriblemente estúpidas. En mi caso, jamás podría evaluar el mundo de forma que me llevara a actuar como susanita. No me sentiría agredida por eso, no sentiría miedo por eso, no tendría ningún sentido responder así. Y finalmente no me habría pasado tal tragedia y habría salido fácilmente victoriosa. Susanita en cambio no puede escuchar mis historias sin hacerme sentir absolutamente estúpida con la cara que hace, que basta para que me calle, momentáneamente, mientras encuentro un oído que sienta placery se derrita en sueños mientras le cuento mis historias, y abra los ojos como dos gigantes reflectores hasta hacerme sentir la estrella del lugar.

Sorry familia si nunca hablo con ustedes.