Llega el día en que te das cuenta de quienes fueron los que te criaron, de quién es esa abuela venida de otro ciudad. Te das cuenta de que es un personaje histórico, con un rol social, y que sus actos son parte de una clase social específica, en un contexto social particular.
Ese momento es tarde cuando a los niños los mandan a jugar mientras los adultos hablan de política, hasta que crecen y le preguntan a los outsiders, a los que no estaban tan dentro como para obviarlo, a aquellos que lo tenían claro, quizás un tío lejano.
"Barrancabermeja está dividida en dos por el ferrocarril. Del lado de allá están los que llegaron más, tarde, la zona que apenas se está abriendo paso. Del lado de acá, están los fundadores. Los que crecieron junto con Barranca, y se dividen en dos, los petroleros y los comerciantes. Tu abuelo, era del combo de los comerciantes, de la élite, que manejaban el desarrollo de la ciudad. De los que manejaban la Cámara de Comercio y los negocios políticos, de los que podían ser designados para ser alcaldes por el gobierno. Su tienda "Donde canta el gallo", es emblemática de la ciudad, y todos la conocían. Habían pocas tiendas, y el era dueño de dos grandes edificios de la zona del comercio, que con el tiempo se expandió. Tu abuela, así mismo hacía parte de la élite de la ciudad, y se encargaba de ayudar a los pobres, como hacían las damas de la alta sociedad. Fue la mujer del año, y fue condecorada por su labor en Barrancabermeja, en el año 84."
Yo sabía lo del premio. Me faltaba el contexto.
¿Quién iba a sospecharlo?
Esa viejita cansona que quería que me sentara con las piernas cerradas y usara los cubiertos... y que aprendiera a respetar a los mayores.
Esa viejita con problemas de memoria que tejía en su cama y se dedicaba a tomar café con leche. Amante de las charlas por teléfono y de llevar registro para celebrar los cumpleaños de la familia, y gente de diversos lugares. Una viejita cuyas visitas siempre llegaban cargadas de regalos, de muestras de generosidad, para ella y sus nietecitas.
Todos la trataban con el mayor respeto, excepto yo, que no conocía la historia. Excepto yo, que quería argumentos y no creía en que las cosas debieran ser como ya son. Yo con toda la vida por delante, todo por plantear, todo por cuestionar, y ella con la vida por detrás. Ya hecha. Que todos valoraban, y yo no comprendía.
¿A quién le interesa que hayas creado una asilo para los ancianos de la calle?
Actualmente te veo sentada diciéndole a todos como deberían ser las cosas, estática, anclada en el pasado, contando las mismas historias una y otra vez, rezando el rosario por las almas del purgatorio.
¿Qué relevancia tiene en el mundo hacer manualidades y coser vestidos?
Menos mal era una niña y los adultos saben lo nuevos que somos en el mundo, lo desubicados que estamos.
Sorry Grandma, y gracias por enseñarme a coser mis propios vestidos.
Por cierto aún no tengo ni idea de porqué y cómo es eso de respetar a los mayores. Just... please come back.
#Welcometothehistory